Sin duda desde la década de los 70s el rock era sinónimo de censura, para el gobierno el género era desorden, rebelión, malas costumbres y claramente peligroso para el estado.

La década de los 60s trajo desde estados unidos una tribu urbana nacida desde las entrañas del rock&roll; Los hippies. Toda esta ideología estadounidense, trajo consigo el ser provocador, inmoral, en contra de la iglesia y sobre todo, sexo desenfrenado y drogas.

Recordemos que Gustavo Díaz Ordaz fue el autor intelectual de la matanza del 2 de octubre de 1968. El ex presidente decía que los jóvenes representaban una amenaza pues defendían el comunismo, pero lo que los estudiantes querían realmente, era tener un poco de libertad de expresión, la cual la encontraban en este tipo de música. Pero Díaz Ordaz estaba empeñado en sostener que ese género despertaba la rebeldía juvenil y prohibió que se escuchara en las estaciones radiofónicas de la época.

¿Porqué hablamos hoy de todo esto? El 11 de septiembre de 1971, con Luis Echeverría cómo presidente, se dio lugar en Valle de Bravo, México, el concierto más grande de aquella época: el “Festival de Avándaro”, el cual contó con una asistencia calculada en más de 250,000 personas.

La idea original de “Avándaro” era que se diera una carrera de autos seguida de una noche mexicana, porque después del gran evento, el 16 de septiembre, se conmemoraría un año más de la Independencia, pero el plan cambió de último momento pues algunos cantantes cancelaron y hubo que contratar rápidamente a 12 bandas de rock. Después se le dio el nombre de “Festival de rock y ruedas”, pero por ser organizado en el club de Golf Avándaro, se le cambió el nombre.

El evento fue transmitido en televisión y radio por Telesistema Mexicano (Televisa actualmente) que fue su organizador. Cablevisión y Películas Candiani colaboraron en la transmisión del concierto.

El evento al final se «salió de control» cuando la banda “Peace & Love” interpretó “Marihuana” y “We got the power”, pues levantó el ánimo de los asistentes, a tal grado que todos comenzaron a brincar y gritar “tenemos el poder” desafiando la presencia de policías que controlaban el lugar.

Por si fuera poco, dos chicas tomaron la decisión de desvestirse, una en pleno escenario y otra que se encontraba parada arriba de uno de los camiones que llevaría de regreso a casa a los asistentes. En ese momento se cortó la transmisión y después de este acontecimiento, la prensa satanizó el concierto llamándolo “Festival de droga y desorden” (Con ese nombre quien no quisiera haber asistido), y quedó terminantemente prohibido organizar otro espectáculo parecido a ese y escuchar o tocar música de ese género.

En ese momento inició un periodo de oscurantismo en el rock nacional de la mano de Luis Echeverría, personaje que hoy 9 de Julio de 2022 falleció y el cual no se ha llevado buenos deseos ni oraciones de los mexicanos, al contrario; parecería que se celebra una lenta y tardía justicia, pero que al fin llego aunque no de las manos de quién debía llegar, un personaje clave en aquel 2 de octubre al que nunca se le llevo tras las rejas.

Desde la década de los 70s, como ya nadie podía escuchar música rock en público, se crearon los famosos “hoyos funky” para poder disfrutar de toquines del género, no solo de artistas nacionales; si no hasta internacionales que querían presentarse en el país donde el rock fue prohibido.

A pesar que estos puntos eran lejos del centro de la ciudad o muy ocultos, la policía los encontraba, los cateaba y se llevaba al número de asistentes que alcanzaran, a los músicos y hasta los instrumentos. Pasaron más de 15 años para que el rock superara esta terrible era de prohibición, con el presidente Miguel de la Madrid, en la década de los 80, surge “Rock en tu idioma”, en donde figuran bandas mexicanas, latinoamericanas y españolas, así como el surgimiento de entre los escombros de bandas como Caifanes, Kenny y los eléctricos, fobia, café Tacvba, maldita vecindad, sólo por mencionar algunos.

Si, hoy se fue un personaje odiado, que marco una generación, que estigmatizó un genero no solo en los 70s-80’s si no hasta la actualidad, una época donde el cine de ficheras era más artístico que un concierto de rock. Nos negaron muchos conciertos, visitas de grandes referentes de la época, pero nos dejaron y abonaron eso a lo que le tenían tanto miedo en un comienzo: La rebeldia.